a esperarme en nuestra esquina su boca es una ocarina
una guitarra su nombre sus ojos...¡Ay, que me alfombren de música mi mantilla! Con sus manos de vainilla que aromatice mi escote que de sus palabras broten bordados de mostacillas.
Pa coserlos en mi quilla y no naufrague el amor que mi piel sea la flor que lo ate a mi costilla cual néctar, polen que brilla, como agua de rocío. ¡Tan dulce es este amorío! almendras, azúcar, mieles. ¡Hasta aplauden los claveles diciendo: Cariño mío!
Ya nos envuelve el gentío de la noche Granaína voy de su brazo ¡Divina! Me susurra: El pecho mío por tu amor es desvarío. Me miran toas las muchachas celosas, que se emborrachan del perfume del galán que me acompaña al chaflán y de mis besos se empacha.