


| Escritor: | Rebeco |
| Públicado: | 07/04/2008 |
No puedo fondear mi barco en tu puerto
de espaldas al mar; yo tengo razones
que esgrimo ante ti: Sin mar está muerto
mi velero azul de dos corazones.
Corazón que fue
rojo al conocerte,
latiendo al compás del viejo oceano;
corazón que es,
después de volverte,
negro como pez derretida en vano.
Que los barcos también hablan,
tienen mucho que contar.
Cuando navegan entablan
conversación con la mar.
Cuando, varados, se pudren,
olas lloran a ella sal.
|
Imprimir |
Enviar poema |


