Hermano, desde que aprendí a orar con confianza de hijo, de hombre común, sin desespero, las cosas han sido diferentes, es muy real.
Tenga mi cariño de hermano, El señor me le cuide.
CaribeOro, amigo, es justamente la plegaria que pido al Todopoderoso, además de pedir perdón por mi mal carácter y otros pecadillos. Es destacable la belleza de las palabras en esta oración humilde de un hijo que habla con confianza a su Padre.
Gracias porque aprendo una forma más bellas de adorar al Creador. Un abrazo fraterno.