Enfermeras del desaliento de la soledad, del lamento.
Adornando de carmín
un descontento. Tan solo a cambio de dinero entregan su jardín de terciopelo... La susurrante voz que no ahorra al halago del desamor entre trago y trago. Una canción de caricias que, aunquevendidas llevan en el aire una sonrisa desprevenida. ¡Que nadie me las toque! Pues yo las quiero. Porque son amapolas cruzando el cielo que un día llenó de sombra su desvelo. 25 de Febrero de 1998.(Para las chicas del club donde trabajé)
un precioso poema dedicado a las enfermeras ,qué se lo merecen todo ,me ha encantado ,yo soy auxiliar de enfermeria ,y me ha llegado muy adentro,un abrazo