CUIDARÉ ESTE AMOR
Este amor que sostiene los sueños,
que mira a los ojos,
que inventa caricias,
que se alimenta de besos
y juega con mi corazón
con la picardía de un niño.
No permitiré que lo mates con tus celos.
Lo esconderé en mi pecho detrás del corazón
y esperaré que el tiempo aclare tu sentir
que enfermo de pasión,
diluya el veneno de tu posesiva obsesión.
Los celos van detrás de las celosías... Adelante, no te importen los celos antojadizos. Buen poema, Ricardo.
Una forma de guardar y conservar lo que se quiere: guardarlo detrás del corazón para que la posesión y los celos no lo alcancen...
Muy tierno.
Un abrazo
igual termina muriendo de escondido, hay que dejarlo jugar, si es como un niño se enferma de aburrido.
cielos y auroras, eso es lo que me hace sentir cada relato tuyo, y es que soy una romántica empedrenida ¡jeje! y es verdad que los celos son uno de los mayores enemigos del amor. te sigo leyendo ^_^!!