Cuento infantil
Erase una vez un juez
que vivía el mundo al revés
redactaba sus edictos
sin excusas, sin caprichos
en largos pliegos de papel
que colgaba de sus sillas
sin errores, sin bastillas.
se escondía en una nuez
cuando oía el viento de ayer
que traía entre sus brazos
el murmullo de cien pasos
que buscaban al traidor
que la ley contrató
para hacer de sus trabajos
de guaipes y estropajos
las mismas desventuras
del calmo niño en su cuna
que soñaba de una vez
ser un juez, ser un rey
que escapaba de la ley
escondido en una nuez
que colgaba de sus sillas
largos pliegos de papel
en el que redactaba sus edictos
del mundo al revés
También me recordó al Principito, pero también me recordó que fantásticamente descabellados son los sueños infantiles en oposición a la realidad de cada oficio.
Felicitaciones!!!!!
Divertido,gracioso,me parecio estar leyendo una parte no contada del "principito"
se agradece.
dos besos
Que delicia de ritmo!!, que envidable!!, me ha encantado de sobremanera, en verdad que se volvera uno de mis clasicos para contarles a mis hijos.
Excelente, no tengo mas palabras.
¡Guárdenos el Destino de la perfección! Si la lográramos, después qué... ¿el aburrimiento? ¿la depreción?
Desde la imperfecciòn hasta nosotros los imperfectos humanos nos deberìa dar gusto poder realizar estos cuentos tan àgiles y tan entrañosos.
Tiene ritmo pegajoso, y se lee rapidito, me agrada . LAs imagenes que nos presentas son muy buenas.
bueno Norberto que te puedo decir... como siempre tienes mucha razón...
este relato no lo redacté... simplemente lo vomité...
estuvo un par de días en mis entrañas... y lo desparramé en un PC que ni siquiera era mío.. es más, no tengo copia, fuera que la que está aqui...
un abrazo.. y gracias...
PS: iwal hay que revisarlo.. tiene mas de alguna imperfección.. pero tal vez con ello perderá un poco del automatismo vomitivo, que le da su característica sui generis... creo que me gustaría empezar a investigar y proponer la filosofía wabi sabi, de la belleza de la imperfeccion...
Una historia de las buenas para leer bien de corrido y leerla así a los niños. Me dejó la sensación que la inspiración te vino y escribiste desde el automatismo... Quizá sea por la formación del texto en la plataforma, en forma de versos. Es un comentario, no lo veo negatuivo, por el contrario, me resultó realmente muy agradable.