Cuarto menguante otra vez
y veo a los mismos decadentes
adolescentes de una condición bohemio-escatológica
camino menguante otra vez
deseo a la mujer de mi prójimo
no amo a dios... lo juro
y me encomiendo a la divinidad de la noche
embriágate conmigo... te invito al puerto menguante
donde la poesía tiene más sentido
y con la pluma damos manodobles
Déjame caer a pedazos
deshacerme en tus manos
una y otra vez
te parezco hermoso?
qué tienenn de bellas las ojeras
el aliento a vino
el desaliento pálido
y la resaca invencible?
puedes probar lo que quieras probar
saciarte en mi cuarto
de cuánto pecado capital consideres apropiado
y tal vez me encuentres demasiado borracho
como para complacerte
Malditos decadentes
ya vienen con su música diarréica
camino en mi cuarto menguante
me estorbas paso a paso
lees mis pensamientos impuros
y te miento: no te haré nada... no te haré daño
Eras como una ilusión
de mujer incólume en el muelle del destierro
puedes aprobar lo que quieras aprobar
podré ser demasiado dulce hasta el hastío
y lo disfrutaré
morderé el tabaco del despecho
y emprenderé el viaje final entre tus piernas
Pero luego qué
no encontrarás a un príncipe hijo del sol
cuando despiertes
nunca dije que sería justo
soy el mensajero del desaliento
el centinela de la perdición
el dios del olvido
soy el hombre menguante.
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