Cuando el corazón
es una tormenta
cuando el alma
es un barco sin rumbo
la vida choca
con miles de icebergs
y llegamos lejos
pero dando tumbos.
Cuando los sueños
son estrellas fugaces
y las manos pretenden
ser naves espaciales
la desilusión
te marcará el rumbo
no importa cuanto
o hasta donde viajes.
Cuando la vida
es un parachoques
habrá muchas formas
de que te equivoques
y pasaran años
y tal vez entonces
esquivar las cosas
ya será un deporte.
Y dolerá menos
estrellarse tanto
y se hara dulcito
tanto desencanto
y no habra pesares
por que no habra nada
excepto un desierto
que nunca se acaba......
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