CRONOMETRO (24-06-08)

Niñez, infancia, adolescencia, juventud
estrellas fugaces de noches extraviadas
en la exhalación de un cielo
que expiró ya hace tiempo.
Se sucedieron años y años
de un incesante vagar
Diferentes etapas se fueron cincelando;
el molde tomó forma y aquí estoy
54 años después
Preguntas antes impensadas
atraviesan cual espigas
cada intersticio de mi pensamiento:
¿Cuándo me iré?
¿Cuánto me queda
?
He descubierto su existencia,
a costa de sentirlo.
Su gravedad la palpo a cada instante.
La celeridad con que
hace transcurrir los días
me lo hace saber
Tomar conciencia es lo
peor que nos puede pasar,
querer aprovechar cada minuto
a más no poder
Nada es suficiente.
Todo es poco
Imposible mantener el ritmo,
el decaimiento sobrevendrá
y él continuará contando,
computando inflexiblemente
cada microsegundo de nuestras vidas
No hay mella que lo pueda aletargar,
su voracidad no cede,
cada vez parece funcionar
con mayor rapidez
Sé que alguna vez se detendrá.
¿Cuándo, cuándo será?
Estàs letras tuyas,me vienen justas,me atacan en preguntas,me llevan a pensar,analizar y luchar...bellas letras.
dos besos
Cuánta razón tienes!!!
A veces hablo y escribo de detener el tiempo, pero este debe seguir, quizás si se para mi cronómetro, es por que mi tiempo tambien.
Precioso!
Para qué quieres saberlo? Todos vamos al mismo lado, unos antes, otros después pero al final, el tiempo y sólo él nos dirá cuando marcharnos, vivir la vida, no como si fuera nuestro último día, sino más bien como si fuera el primero de una hermosa vida.
El tiempo es inexorable, mas la vida continúa! Y este poema, una belleza!
Mi amigo Luis Alberto, lo que es normal se toma como normal, no como un "algo" caído del cielo.
El paso del tiempo es normal, lo anormal es no aceptarlo como tal, y hacer en un día lo que creemos no poder hacer en el resto de vida que nos quede.
Añoramos las proezas juveniles, el sexo loco, los deportes a todo ritmo, pero el ritmo de hoy es el natural para este momento, y sería antinatural querer batir el record de los 100mt. llanos.
Todo parece se mide por el momento que estemos pasando, si es bueno nos sentimos optimistamente jóvenes y orgullosos de la edad que tenemos, hasta no atrevemos a enrostrándosela a los más jóvenes.
Cuando nos sentimos agobiados por la razón que sea sobre todo emocional, nos sentimos mal, “viejos”, inútiles y añoramos épocas pasadas y repetimos la estúpida frase,
“Todo tiempo pasado fue mejor”.
Personal o no, este muy buen trabajo que escribiste, sirve para meditar el sentido de lo escrito, y cada quien lleve los años como mejor pueda y le parezca, y elija si puede y en lo posible, vivir mirando el vaso lleno o vació, hasta que llegue el momento natural de volver de donde venimos, o al fin de todo, o lo que naturalmente mejor crea cada uno.
Un abrazo
Andrés
Muy profundo, le pondría de título Mi tiempo, porque de él hablás, de tu tiempo personal.
Me alegro que haya vuelto la inspiración.
Besitos
Lili