


| Escritor: | gabriel26 |
| Públicado: | 28/11/2008 |
Tenés la convicción de que el pasado aún no ha muerto,
Cada maña se levantan las mismas estatuas de sal,
Las mismas miradas que te ven desde lejos.
Soportaste el trago amargo de otra traición,
Empezaste otra vez a sentir que apenas estas solo,
Conteniendo la respiración,
Deseando no ser aquel que un día fuiste.
Ahora el mundo es distinto,
Ya no alcanzan los suspiros ni las palabras para decir tu verdad.
Yo te he visto llorar en soledad,
Pero no pudieron las lágrimas borrar el pasado.
Cada cierto tiempo aquel primer amor renace,
Y aquella estrella que nunca nació; sangre de tu sangre.
Sabes lo que es sentirse realmente solo y sin nadie alrededor,
La culpa te golpeó la cara una y otra vez,
Y terminaste con las manos en el fuego,
Quemando los sentimientos que supiste cosechar.
Tu suerte se fue muriendo lento,
Como una llovizna,
Siempre lento,
Camino al precipicio.
Te quedaste sin palabras,
Y terminaste con la soledad colmando tu pecho.
Ya no te veo muriendo entre palabras y dudas,
Ya sos recuerdo y niebla,
Misterio y desesperanza,
Sos aquel que veo todas las mañanas en el espejo.
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