Espero que no vivas lo suficiente para darte cuenta que desperdiciaste el tiempo. Si te descuidas puedes morir sin nunca haber hecho algo para ti. Porque no creí en Dios ahora no sé si te vuelva a ver. Nunca tuve la necesidad de creer en algo, amigo mío. Frente a este ataúd y vestido de negro, con tristezate digo, que es muy cruel ver tu cuerpo inerte. Muchas veces te dije, amigo, que no éramos inmortales, que era mejor disfrutar la vida, porque se iba a acabar. La disfrutamos al máximo, por eso la desperdiciamos, porque no entendimos qué era vivir. Compartimos tiempo y sueños. Y ahora se acaban. Culpa del destino quizá, o de nosotros, es menos cruel pensar que fuimos traicionados, y que no somos responsables de nuestras imprudencias ¿no es, que es más fácil, culpar a Dios? ¿Por qué parece que estás tan pensativo? ¿Piensas en lo que te faltó hacer? ¿En las personas que dejaste solas? ¿Dejaste pendientes aquí? No quiero ver tu rostro dormido, es cruel. Te gustaba la libertad y el aire, terminarás bajo tierra dentro de una caja cerrada. Pero hoy quiero creer que nos volveremos a encontrar, que existe Dios, es preciso creer en Dios.