
Afinando pinceladas, cristales rojos y azules
danza furiosa de amarillos, verdes y violáceos
para arriba, para abajo, suavemente, con fiereza
el pintor poeta penetra la tela, curvatura descendente
arriba llegando al cielo, coloridas sensaciones
disfrazando al negro, al blanco
lúdica expresión de arte, valioso y loco
los sentidos que se agolpan: palpo, miro, veo, siento.
Desde lejos melodiosa la Primavera de Vivaldi
acompaña al creador ingresando por su sangre
negras, corcheas, sostenidos y bemoles
pariendo está la obra, maravillosa fuente
llega la soleada aurora, la obra está terminada
el artista ya agotado descansa el sueño logrado.