Arena inserta en nuestro centro impersonal
descose peces
de a cuatro
de a nueve
o diez.
En nuestra amniótica oceanar se deshace de tacto
de a...
E infinito no es verdad.
De a: no sé.
Sienta nuestra tactilidad, insospechable a lo racional,
el contacto humanidad:
Expandidos, dispersos,
repartidos, inmersos: ¡En sal!
C.S.
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