


| Escritor: | luna |
| Públicado: | 17/11/2007 |
llegaste a casa en un fètreo blanco
tenías puesto tu vestido de promociòn
eras la digna hija de Dios...
mirè tus pies desnudos...sentí
que tenìas frio, era mi ultimo gesto
de cuidarte de protejerte.
Cubrì tus frios pies,con un brodeì
blanco,para si quizà calmar el frìo
y se alienten un poco........
Como me dolìa ver tu amado
cuerpo, dentro de ese ataùd blanco
Amanecì dormida juntoa tu tumba
tube dulces sueños, momentos
que toda madre sabe...
te sentì mamando tu seno...asi
como tu lo hacìas suevecito...
sentì tu espiritud fino jinto a mi.
Todo se eclipsò en recuerdos veloces
te vi sentandita, gateando, aprendiendo
a caminar, cuando hibamos de compras
te sentì en mi pie balanceandote
mientras me decìas: ¡cantame una
canciòn de Jesùs mamà!
Al despertar fue cruel verte allì
tendida,no mirabas, no hablabas
no te movias, cuanto habìas crecido,
asomaste tu alma de adolecente
y te fuieste como la luz de un prisma.
Abrecè tu amado cuerpo con dolor
hubiera querido fundirte junto a mi
y en un acto divino devolverte la vida,
te besaba, besè tus frìas manos;
te me hibas mi amor, y contigo
parte de mi ser.
Era el dìa de tu cumpleaños,
cuando te vimos partir a la eternidad;
Hoy veo el frìo nicho donde fue a parar
tu lindo y amado cuerpo.
Veo alredor mìo, y que vaciò y solo
està el mundo sin ti...
miro las frescas flores, que adornan
tu tumba y son un mudo consuelo
en mi adolorido corazòn.
Veo pasar las gentes como sombras,
una ràfaga de viento en mi rostro
parecen decirme que Tu estas aquì.
cerca muy cerca de mi,me dejo acariciar,
me dejo envolver por este suave viento.
Cierro mis ojos cansados de tanto llorar,
te he buscado en todos lados,vi miles de rostro
ninguno remplaza al tuyo...entonces comprendì
que eres un ser ùnico inrepetible, nadie como Tu.
|
Imprimir |
Enviar poema |


