Continuo
¡Cómo aprecio mi voz la del poeta,
dejando puerta abierta a lo que salga!;
mi nudo intelectual queda en sordera,
y se libera mi intensa sensación.
¡Cómo aprecio el fervor de mis vivencias,
ajeno a su eminencia literaria!;
aliando mi ignorancia perceptiva,
a mi mundo sin fin de hipersinesias.
¡Como voy como soy en mi sinuoso sino!,
en el cosmos sin fin de mi pasión inmerso;
marchando por camino peregrino,
de mi inmortal continuo y en mi fricción letal .
Solo dejo verbal la huella del ocaso,
de un festival de fuegos de artificio
que feneció de amnesia incontrolada,
después de un carnaval de intensidades.
Cuauh
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