Me confieso culpable
de la mentira, del robo,
de la trampa, que se teje
que es un lastre en mi sombria vida.
Confieso que naci para adornar
las palabras, para decir necesedades
para no huir de mi coqueteo
de mi posesión.
Confieso que no escribo para dar amor
trastorno el equilibrio, la razón
no me entienden, no son solo pulsos
soy lo que no soy en el mundo
soy un carro que prende, una muleta que lleva.
Confieso que no soy del mundo, ni soy
del cielo infinito, mas no se que devengo
del caminar, no se lo que soy
creo que soy solo un parlachin sin oficio
un hacedor de la guerra, eso es, soy la guerra.
alicia 20507@hotmail.com
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