CONDENADA
Todavía no puedo hablar de ti
no debo recordar
lo que contigo viví,
me causa tanto dolor
rememorar tu amor,
es ahondar en un vacío,
abismo sin fondo
que nunca termina.
No quiero recordar,
esa es la verdad
tú actuaste con crueldad,
me lastimaste de verdad
y yo debo callar
ahogar mi llanto,
cubrir con canto
toda esta pesadumbre
que en mis entrañas llevo,
como una condena
que debo pagar,
porque nunca
te quise amar.
da gusto leer cosas tan lindas asi!
espero algun dia poder llegar a eso!
un besote
Muy bueno, Rosana!
Muy bien logrado.
Así es la vida y como se presenta a veces.
Amores y desamores, amores no correspondidos...
Un abrazo, amiga
No existe condena alguna en un destino, si el ser destinado a la condena, con ella no se identifica. Puede que el ser haya tenido un pasado de dolor. Pero una vez, ya alejado de aquellos ayeres. Hay que anhelar(como aquellos ayeres) la felicidad. Puede ir al pasado, pero no identificarse en ese pasado, puede ir al futuro, pero nunca-nunca salir del presente. Que es en el único lugar en que se encuentra paz y felicidad.
Angel-Guixhiro'.
Me resulta muy delirante y apasionado tu poema acaso te sucedió o es una forma de apreciar lo que le sucedió a otras personas. Pero,de todos modos es muy apropiado la temática que trae y conlleva un mensaje de lo que pasa en la vida.
Un beso, hasta pronto...
muy fierte para un corazon lastimado como el mio...pero reconozco tu forma de expresarte
“como una condena
que debo pagar,
porque nunca
te quise amar”.
Es difícil entender el nunca te quise amar, yo no lo entiendo y me pasó hace mil años.
Misterios del enamoramiento.
Un beso
Andrés
Que difícil es enfrentar el destino, mirarlo a los ojos y aceptar su designio cuando el dolor es más fuerte que la razón.
Bello poema.
Un abrazo