Si dices que me quieres, demuéstralo
Me he cansado de palabras insípidas sin riqueza de acción… ¡mátame o víveme! pero no me dejes en suspenso…
¿Cuando fue el momento en que deje de sentir para comenzar a fingir?...la costumbre me encallo a la crudeza de la mal rutina y deje de disfrutar las novedades de mi existencia…
Como una marioneta sin vida propia y dependiendo de la manipulación de un omnipotente, como un desalmado villano, insensible y sobreactuado, así me siento hoy…
Como una ingenua victima del atentado contra la estabilidad, como un testigo ayudando al agresor para la limpieza de verdades y dominio de maldad…
Con pereza: ¡la manía irremediable del nada que hacer! ¿Y como hacer algo? Si no tengo animo para actuar un papel que no me corresponde, el casting para el personaje hiperactivo ha caducado…
Cansado, mareado, con falsedad en mi sonrisa, ¿y solo en mi sonrisa?...ideas descosidas y razones distorsionadas, nubes negras de monstruos al vuelo y suelos grises de Ángeles sumisos.
¿Como saltar desde la orilla del precipicio en búsqueda de libertad sin morir en el intento?Hay veces que solo necesito salir de mí para la resurrección del yo mismo…
¿Cómo caer y levantarme sin temor de la quiebra torturadora y que esos seres violetas de pájaros en brazos socorran el peligro de mi auto-destrucción?...
¿Que será de mi?-puede ser que muera…déjame aquí, aunque no, ¡espera!... ¡sálvame!, retiro afirmaciones, ayúdame a que la sentencia de mi muerte sea pronunciar la ultima palabra que me resta… ¡DESAMOR!...
¿Quieres otra prueba que muestre la razón de mi desaparición?...no llores… ¡que tristeza! Volveré…pero esta vez con armadura de hierro de los pies a la cabeza…
Si retocando las cicatrices mi rostro de horror desapareciera, sin duda las maquillaría aunque eso significara vivir con mascara como una marioneta…
® Adrián Mariscal
El Violinista de los versos tristes-2007
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