Quiera Dios que amaneciendo bien temprano
por los sueños llevado de la mano,
entre ellos estés tú y yo te encuentre,
linda y bella como siempre!
Si así fuera mi mañana sería más hermosa,
y emprendería la tarea más tediosa
con un vigor inusitado y en mi mente,
el brillo de tus ojos, como siempre!
Y después con la tarde ya cayendo
mi corazón en intenso fuego ardiendo,
esperando la noche impaciente, para verte
en mis sueños, como siempre!
Más el bendito día no ha de demorar
que cuando llegue la hora de despertar
extendiendo la mano yo te encuentre,
dulce, tibia, a mi lado, como siempre!
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