Como pequeñas luciérnagas volátiles que en las noches largas y oscuras del solsticio de invierno, danzan ebrias de luz y agonía en un terrible aquelarre, los espermas de la soledad impuesta a golpes de bajos salarios y jornadas interminables, bajan velozmente por las paredes sin cal de las conciencias en crisis y reencarnan cada primavera, en el vientre existencialista de una estatua de sal.
Con los ojos de madera, tallados a golpes de escofina y lima sorda, cada amanecer caminan, sobre perfiles de piedras canteadas por el azote implacable del viento, y se pierden en los mercadillos disfrazados de guiñoles.
No tienen prisa, ni trajes que oculten el negro color de sus ojos, pero siempre son puntuales a las citas del tiempo.
Poema fuerte, reflexivo, el mensaje subliminal que trasmite confrontado con la obra "El Guernica " de Picasso ha emocionado mi pensamiento.¡Aplausos! .
saludos. bb