


| Escritor: | BillyMacGregor |
| Públicado: | 13/03/2008 |
Mami...
Bepo se prende a mi falda de flores amarillas,
como una lagartija al sol de las paredes blancas.
... ¿Cuándo vuelve Papá?
Su paciencia finita no entiende que Nunca es para siempre,
y yo, que agoté los sinónimos todos de la palabra muerte,
no soy capaz sino de darle vueltas y más vueltas a la sopa,
con una cuchara que jamás saldrá del plato.
Con esos ojos grandes que me excavan,
mi Bepo me duele hasta en los huesos.
Me duele más y peor, que las noches que paso,
todavía,
ordenando cajones ordenados,
oliendo ropa suya, buscando un pelo en el lavabo,
hablando con las plantas del balcón del martes que Ricardo enseñó a Bepo a montar en bicicleta,
y de que Bepo,
aun no lo ha olvidado.
Porque montar en bicicleta, nunca se olvida. Y nunca, es para siempre.
Como el 11 de Marzo.
Será porque será como montar en bicicleta, digo yo.
Si no, será porque aquel día,
los trenes, se comieron a la gente.
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