Si te dijera algo tan claro como un racimo de nubes. Tus ojos, repletos de mar y espuma, contemplarían los verdes océanos salvajes. Tu mirada, de claro/oscuro impregnada, se mantendría en la lejanía gris. Y las lágrimas, atrapadas en un colgador helado, aliviarían el recuerdo de tu verdadero amor.
Tus ojos, repletos de
mar y espuma,
contemplarían los verdes
océanos salvajes.
bellos versos me llevo este
para coronarlo de estrellas
esta buenisimo un cariño
tres besitos cuidate poetisa