Cierro los ojos
Con mis parpados agotados
bailan mis pupilas por seguir
por ver mas alla de lo que
mi mente permite a estas horas
tarde momento,sin energias ya
solo cansancio en todo mi ser
que ansia apoderarse de vida
de alterados momentos
derramados por el ayer cercano
pues no queda tan lejos
cuando aun cierro los ojos
y huelo, percibo el sabor
la sensacion, el calor, el sonido
la alternancia de ritmos,
el latido de un corazon rozando mi piel
una piel sonrosada por el delirio
una piel enrojecida por el ardor
una piel enriquecida por un amor
cual fuerte gemido ardia mi cuerpo
y en llamas quemabamos el frio
de la noche, esa oscuridad que iluminaba
el camino con luces, corazones brotando
del suelo pisado por el paso de la vida
nuestra vida, nuestro encuentro
Runa 9-04-08

CIERRO LOS OJOS. Poema hermoso que me llevo a cerrar los ojos i respirar algo que con ojos cerrados vi. hermoso poema, mando un beso a ti y a tu poema, te invito a escucuar mi radio:www.radiocuh.com
imposible decir el placer de tus maravillosas letras, como siempre eres una fuente magnifica de saber describir pasiones, amores, delirios
pasion y delirio...buena conbinacion en tu poema amiga... eres una gran poeta te admiro mucho...amor puro amor en ese encuentro
un beso y un abrazotote...
Hermosísimo, un poema lleno de pasión y amor.me encantó.
como queman las letras en tus versos.
te sigo leyendo
saludos
Renán
Bien dicen que el amor se vive y se siente a flor de piel.
Amiga tú siempre con propuestas que de igual forma se perciben con todos los sentidos.
Bessitos Runa…
Cierra tus ojos, bella Runa y sigue soñando, sintiendo, dejándote llevar a la estratosfera y más allá. Permite que la magia que te envuelve no cese, sino que por el contrario, te siga llenado de inspiración.
Saca provecho a tus parpados cansados, obsequia los melodiosos acordes de tus versos acompasados con el vaivén de tu llama, esa que por momentos se hace chica, pero solo para tomar bríos, nuevas fuerzas y vuelve, cual ave Fénix, redimida, revitalizada, con garras de acero, abrazando, no con brazos terrenos, sino con fuego, con la palabra que pica, que causa sensaciones varias, que atrae la envidia sobre el afortunado mortal -si es que es de este mundo-, aquel que te sirve de inspiración.
Convierte el cansancio en un motivo, una excusa para llegar al fondo de tu ser, de tu verdad. Apropiate de él, úsalo a favor, dominalo y luego explota cual volcán en celo derramando en este tu valle, la lava fértil de tu verso apasionado.
Mañana será otro día, duerme con el arrullo de arpa del ángel que suele acompañarme. Te juro que hoy no le he visto, tal vez decidió dar una vuelta por España.
Buenas nochesssssssss.
Atayo