EL hombre dormido despertó
sólo un enorme estallido,pegó
Caprichoso, malhumorado,
¿Porqué tan enojado?
Tal vez no le gustarón
esos bellos bordados,
En sus faldas pegados,
tan bien hilvanados .
Mejor es que vuelvas a tu sueño,
ya no expulses tanto veneno
cae en un letargo eterno,
que tus faldas ya tienen dueño.
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