CASA DE MUÑECAS

 

Barbie está sentada en una silla de plástico
y no deja de sonreír.
Tú la mueves
la llevas hasta su alcoba
la desvistes y le pones un pijama.
Suena la puerta de la sala. Es Ken.
Lo mueves hasta la habitación de Barbie
que no deja de sonreír.
Ken se acerca muy lentamente,
contempla el cabello de Barbie, nota su peculiar sonrisa,
la soledad de su habitación
el televisor de plástico made in China,
y suavemente se dan un beso con temor.
Luego Ken se aleja,
apaga imaginariamente la luz de aquel bombillo inútil
y se va, se aleja en silencio,
mientras murmura que ya no es lo mismo
que ya no puede resistir su sonrisa pintada,
su piel de plástico
la tristeza
la vil tristeza
de no tener más que un cuerpo inservible, inanimado
una sombra a la que tú le das vida
y que no deja de fingir.


 

Paolo Astorga

www.paoloastorga.pe.kz

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Comentarios:

Escrito por: barbarica       29/11/07 04:03
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Muñecas de plástico hay muchas....
Muy bien hecho me gusta
Besikos
Escrito por: mariazul11       29/11/07 02:59
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Muy bueno tu poema, frecuentemente éste es un mundo de plástico.
Cariños
Escrito por: Rina       29/11/07 02:22
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Un interesante y bien plasmado poema. Muy original, esa forma en que utilizas personajes "conocidos" y queridos por muchos niños, para hacer una comparacion actual.
Me encanto leerte
Besos
Páginas: 1

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