Envuelta en grandes olas de amor descubro tus mejillas
sosegada de pianos alegres.
Tropiezo con la tonada más fina de tu voz...
Acaricio pero se aleja el reflejo de tus besos
soy la sombra de tus cortinas
el frio que sientes por las noches
el murmullo ciego que te asombra
pero ya nada más...
Cuando el crepúsculo desciende
yo empiezo a adornar los floreros
con hojas amarillas y con estrellas en el techo.
Pero cuando siento que
tú ya no me recuerdas
descubro los pómulos negros que brotan de las paredes
y yo me quedo en silencio,
pero cuando el aire se asoma de nuevo
y hace aparecer tu perfume
yo ya no quisiera seguir muriendo...
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