Cuantas veces esa pelota cruzó la calle buscando otro destino, a veces encontrado en explosión de lamentos, o suspiros de alivio.
Hoy es otra, la misma del recuerdo, pero sin la sal y la pimienta del sentimiento pasado.
Precioso recuerdo.
Un abrazo
Andrés
"Copos de oro caen como nieve".Una delicadeza,amigo.
Saludos,m.
muy agradable de leer y de disfrutar!!!!