Calendarios Invertidos
Mi reloj interior se hace sentir
a medida que pasan los días,
sobre la almohada retumba
ese lastimoso Tic-Tac.
Durante el día lleva un ritmo camuflado
entre risas, ideas y salidas,
de vez en cuando se pierde entre copas,
mientras yo me reúno con las mías.
Llevamos ambos, Calendarios Invertidos;
él avanza, se fortalece con cada segundo, yo retrocedo, sintiendo el júbilo de la adolescencia.
Voy dispar a mis almas fraternas
que llenan sus vidas con más vida,
escuchan y siguen, puntuales,
todo lo que sus cronómetros indican.
Se que sonarás siempre.
No te puedo detener.
No te quiero alcanzar.
Ni que me alcances.
Quiero seguir coqueteando
con el terror de la soledad,
disfrutando mi Libertad (ojo)
No es que no tenga compromisos
La Libertad no es ausencia de los mismos sino la capacidad de elegir y prometerse a lo que es mejor para uno.
Y hoy, lo mejor para mí
es hacer oídos sordos
a mi reloj interior
y cumplir las citas
de mi Calendario Invertido.
SNM
LAURIS
Antes no te había leído y me han gustado varios de tus poemas.