Café con aroma de mujer

De pie junto al portón
es buena la intención
taza de café capuchino,
galleta de almendras
recinto limpio,
retrato apaciguando la calentura
un sorbo, dos, tres,
una mirada bajo el faldón en la inquietud del momento.
No caben silencios en los labios,
bocas húmedas
palabras tácitas entre aromas de café y tabaco
impulso de la pasión
impaciencia de la razón
sigue el tiempo nadando por la piel
atenuando la estrechez
círculos de abrazos, latidos expectantes
solo una lucha entre el compromiso y la conciencia
espíritu solitario
abatido
atado de pies y manos
rozando el dintel.
De repente, todo estalla
ya consumado
pregunta, simple, pero certera
las lágrimas danzan en la estancia,
saltan como gotitas
Sobre las palmas.
Silencio,
gime el alma, se yergue el corazón
sobran explicaciones
el mutismo
se hace trofeo de la situación
la razón aflora
nada hay
sólo
ella, la figura de negro
la silueta bajo la ventana
otra noche, otro camino
pies descalzos
haciendo surcos
levita
sólo ella
y su capuchino.
otro de tus logrados trabajos poéticos.Felicitaicones.
be bj
Ese aroma de cafe que leyendote nos viene a la memoria...besitos amiga muakkkkk
Un hermoso poema nos has dejado aqui Felicidad.
Realmente un buenisimo trabajo.
abrazos...
Que perfecta comunión entre el ser y su capuchino. Es que el aroma de café es exquisito, así como las palabras de tu poema.
Un placer leerte.
Un café me gustaría, AMO el café como buena colombiana, su aroma cuando está en grano, su sabor, pero en esta etapa de mi vida deseo un té, relajante, de mandarinas... ¿te apetece?
El alma se evade ante sí misma, no sólo porque se la lleva la corriente del tiempo, sino la nostálgia de los recuerdos.
Un beso grande
La nostalgia resucita los recuerdos. ¿Son buenos?¿Es una forma fde revivir, re-sufrir, re-disfrutar, pre-morir?
Los cafés y la soledad siempre llevan a la melancolía y la meditación...
Me lo pierdo, no me gusta -de siempre- el café; aunque para ello sólo tengo que leerte y deslizarme al interior de tu sensibilidad.
Un abrazo virtual
Me parece que son cuatro eventos de conciencia para este poema:
1. la conciencia de lo deseado,
2. la conciencia de lo imposible
3. la conciencia de la conciencia de estar ahí en una experiencia presente (ella y su capuchino)
4. Y la conciencia del escritor que pone la puesta en escena (de tres ilusiones experimentadas, deseo, frustración y levitación haciendo surcos en soledad cafeinada).
El impacto de este texto siempre me ha llamado la atención, porque el autor crea las escenas como en un film...incluyendo la ilusión de estar en el presente (eso es formidable); me acordé que en la actuación se precisa del guión de escenas y se le exige al actor apegarse al papel, dejando que quede libre sentir o expresarse u emocionalmente en congruencia con el escript.
Lo he leìdo verso a verso, como saboreando el capuchino que serviste, y la verdad pues no he provado cafe tan exquìsito como tu poema. Excelente, de buen aroma, de exquisito cuerpo y sobre todo de buen bouquet.
Me encanto, que dificil resulta comentar poemas tan lindos.
saludos
Leerte fue como re-vivirme..gracias,
"círculos de abrazos, latidos expectantes
solo una lucha entre el compromiso y la conciencia"
Me quedo con estos versos
Un abrazo
Sol