Autores: Eslavoz - Galvarino
Despojo de ropa consciente
de noches de sombras ebrias
recurrentes y adictas.
Sueño dormido a desvelo
hálito descompuesto
a cigarro y licor,
dolor de cabeza
noches de juerga.
Hambre de risa y rose infinito.
De caricias pasajeras.
De vino descompuesto.
De asco y de ceniza negra.
Lloras, gritas
y huyes.
Tu cuerpo saturado y asqueado
pide descanso absoluto.
Sentimiento enfermizo
de dudas de auto control.
Transpiración de abstinencia,
de exigencia corpórea,
devastadora
de células cerebrales.
Tus manos llenas de muerte
Entre tus uñas la sangre seca de tus pecados
La rabia de tu pasado culpable
El descontrolado desgaste de tus pupilas
La boca negra de tu oído
La voz ausente de tus lamentos.
Ha llegado tu hora,
negra oscura y solitaria.
El lento letargo de la agonía
pisó tu patio trasero.
Tiemblas y te retuerces.
Tu mente explota
en ansiedad de recuerdos bellos.
Un segundo de dicha,
un segundo de alegría
una mirada profunda,
un te amo,
perdido en
la infinidad de tus
adicciones devastadoras.
Tu desamparado cuerpo
Reclama el fin de los tormentos
El comienzo de las tiniebla
Tu boca se inunda de lamentos
Y mi mirada se inunda y se rebalsa de impotencia
Boca abajo tu vestido
Tu alma impaciente y temblorosa
Boca abajo la armadura de tus miedos
Piso el inalterable vacío de tu muerte
Y camino hacia tu patético silencio
Con mis brazos abiertos me hundo en tu memoria
Y suplico por tu muerte.
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