Entre luces y sombras vagamente, camino por las vías de este mundo buscando encontrar en lo profundo la fuente de la vida y de la muerte.
Yo no busco las riquezas de esta tierra que a menudo dan tristeza y no alegría, sólo intento descubrir la vida plena, donde pueda descansar el alma mía.
Yo sé bien que por momentos me extravío y me alejo de la vía bien amada. ¡Ni yo mismo lo comprendo, Padre mío, cómo cambio, así, tu todo por mi nada!