Ave que no vuelas, que dormida te quedaste en el verde peciolo. Incendio que nunca apaga, simil de la hermosa noche, arcoiris con duende salvador. Vigila él tu nacimiento y lamenta él tu muerte. Ave del paraiso del sueño, invento de Dios y el hombre, sol del sur y del norte ... ave del paraíso sin dueño: flor de mil colores: reina entre lo verde del bosque.
Todo eso se es con siete espatas que apuntan al sueño, la distancia y la libertad. Eso se es cuando hay sangre, tierra y ganas. Eso se es cuando hay muchos colores en el cuerpo propio y en los ajenos. Gracias infinitas por estas letras.