Ausencia
Olvido las restricciones bañado en tí,
jugando con tus alaridos.
No hay sesiones de parlamento
cuando tus secreciones ganan el silencio
y caes agradecida, fuera del tráfico pueril de nuestra ciudad.
No existen oficinas ni fascistas amateurs
cuando me educas con tus piernas,
cuando me abarcas y me dominas.
Qué sensualidad más potente. Qué manera de reinventar el sexo. Y de escribir, por supuesto.
Decir tanto con tan poco es un lujo que sólo los talentosos pueden permitirse.Me quedo con tu contrastes,y vuelves a sorprenderme.
Un abrazo,Francisco.
GABRIELA
Eso es escribir con tino (para mi gusto) o lo que es lo mismo, juicio y cordura para desentrañar las innúmeras posibilidades que nos da la vida para gozarla sin hacer mayor alharaca. " No existen oficinas ni fascistas amaterurs"...mira tú.