![]()
Renacer desde el abajo
flotando, apenas respiro
ese aire que me dice
que todavía estoy vivo.
Pero muero en el dolor
de saberte ausente y de otro,
desangrando soledades
en madrugadas cansinas,
cuando retorno a mi casa
después de probar pecado,
enredándome lascivo
en desordenadas pieles,
que sólo logran decirme
que la tuya no suplanto.
Carnes firmes, beso presto
no parece conformarme
daría el sol que me sigue
por tu mano desgastada
por tus uñas carcomidas
en momentos decisivos
por los mohines tan tuyos,
por tu hiel cuando te enojas,
por la risa que te vuelve
cuando el corazón te afloja.
Mujer, parte de mi savia
te entrego mi miel y azúcar
mi bombón de licor suave,
las lágrimas que te arrojo
cuando en las noches de luna
con un vino y un cigarro
repaso cada momento
de pasión y desenfreno,
cuando dichosa rogabas
que por ti me diera entero.
Lili Frezza
|
Imprimir |
Enviar poema |
