Un impulso de fuerza me involucra,
en la inercia de rizos ascendentes;
en corrientes de líneas trascendentes,
que surgen con su impulso inmensurable.
Y lo amable sensible de mi entraña,
resiente que le araña lo indecible;
en la marcha del flujo incandescente;
del flujo incandescente perceptible,
de la que no es posible descansar.
Es camino de todo en escalera,
amable compañera de mi ascenso;
y el reto de vivir otro comienzo,
desarma mi interior de lo obsoleto
y en descarnada acción me sensibilizo,
como gusano fuera de su carpa.
Soy espíritu en acción evolutiva,
en mi fricción de vida incontrolada;
en la pasión ardiente de salida,
que encuentra mil verdades superadas;
y en mi nueva misiòn inexplorada;
...y a mi llegada,
mordiente recepción
Cuauh
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