| Ardores y fuegos. |
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Mis tontos temores mi ansiedad y mi ego no logran impedir que tus piernas tan largas rodeen mi cuerpo aprieten sin pausa con taconear de fuego dejándome inerme. Es tiempo de darnos en raptus sin miedo amores de aquellos con pecados ciegos. Aparece la brisa después de esos tiempos y vuelven ardores se cargan de nuevo.
Oscar Néstor.
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