“Contando que por las noches se te abre el pecho,
porque ya no cabe esa sensación misteriosa de placer,
con ganas de seguir adelante sintiéndome alguien de fortuna,
logrando toda la noche mantener en tu cabeza,
esas palabras que escuchaste de alguien
y que necesitarás aprenderlas una a una,
para poder llegar a tu casa
y lograrlas transcribir desde tu mente,
a una hoja de papel en blanco”
Este último verso, sencillamente me fascinó, es así la vida del que escribe, cuando de repente escucha algo de su interés y de inmediato busca su recurso principal, la hoja. Nos estamos leyendo.
VIVIAN.