Antologia del Suicidio

Categoría(s): Poesi Metafisica
El mar es un antiguo lenguaje que no alcanzo a descifrar.
Jorge Luís Borges

INSOMNIO

Llueve.
Le falta Norte a mi memoria
Y suicidado de espantos
Hurgo este cementerio de papeles
Para inventar insomnios
o
Evocar inexistencias.


El ojo devora el ojo
en el punto cero de lo eterno.

Roger Gilber-Lecomte


MI OJO
(I)

Mi ojo  inútil
Como los ecos
Te socava el sexo
Como centelleante túnel
De sórdidas criaturas
Y alguien remueve  estas aguas
Alguien
Que ha estirado la locura.


MI OJO
(II)

Inútil como el eco
Mi también inútil ojo
Te socava el sexo
Como si fuera túnel
En sórdidas criaturas
Mientras
El viento moja mis deseos de universo
Y me convierte en eco de su sombra.


MI OJO
(III)

El ojo
Permanece ebrio de círculos
Como si quisiera exorcizar el miedo
Y en el tacto del dolor
Le asechan continuas caravanas de huecos
Disueltas en el silencio
Indivisibles
Desvalidas
Como si tocaran la eternidad.


LA ESPADA DEL REFLEJO

Aquí
La liturgia inédita del llanto
Un fantasma
Que sobre el galope indeciso
De sus despojos
Pretende relámpagos.
Lejos
El deceso inmóvil de la eternidad.


NADA IMPIDE LA AGONÍA

Desconstruído el grito
La memoria edifica
Virginal
Un paisaje
En dialogo permanente con el silencio
El silencio
Un mito orgásmico
Similar a la metáfora que muere.


PUNTO ONÍRICO

Busco el tacto de la carne
En la alucinación del vuelo
Y en la desnudez de la ausencia
El ojo permanece ebrio de razón
En la estridencia del círculo
Cual claridad ataviada de ángeles.


CONFUSIONES

El azar me atrae
No sé ir
Ni venir
Ni  me seduce la plenitud del caos
Solo me habita
Una sed de relámpagos desiguales
Que desconocen su ser.


LATIDOS DEL ALBA

En tu dispersión
Como en la memoria de la tarde
Un hondo cansancio
Deshace las edades
En mil pedazos de barro
Y sobre el hueco rostro de una herida
Caen
Como un murmullo
Como un breve suspiro
Como un hondo silencio
Único inconcluso
Y en la consumación hiriente de la nada
Mis manos  desangran
El vasto espacio que hiere los espejos
El  latido del alba.


CONFESIONES

A ti
Te detuvo el espanto
A mí
La liquida soberbia
O el movimiento  se detuvo
En fantasmales ausencias
Es que la muchedumbre edificó el hastío
Y en su líquido esperma
Un musgo blanco y voraz como los Ángeles
Evocó una lluvia de tristeza.
Los círculos bailaron
Como marca inevitable
Que redefine el rostro en tu sinfónico grito de dolor
Y el mar
Como tú
Comenzó a descender por el abismo
Puro de tu ausencia
Y una ventana de estertores
Miraba la máscara repetir tus horrores
Y luchar con perplejos naufragios
Era la lengua hirsuta de mi dolor
Temblando porque sólo somos
La dimensión exacta del miedo
Tal
Vez 
Solo
Un recuerdo en la memoria de algún dios.


POEMA I

Sueño o sortilegio
El vuelo se hace pájaro
Y escapa por el ojo
Cual retazo de cristales
O puertas y relámpagos

OH abanico de sol que te bebes el miedo
No nos robes el mito.


POEMA II

La noche
Un pájaro
En un ala el horizonte
En la otra el vuelo:
Gimnástico movimiento de infinito
Que en mis pasos ha roto los espejos
Y al pisar la tierra
La noche se ha vuelto eternidad.


POEMA III

Lo real escapa imaginando espejos
Más no nos duele
Y aunque  el vaho de la vida no nos pudre
Sobre una ventana de estertores
Voraces
Estamos muriendo de nada
Y no nos duele.


POEMA IV

Un  misterio verde
Se ha roto sobre el mar
Y como mil espadas liquidas y dispersas
Que se buscan en el miedo
(Como inasibles instantes)
Persiguen el reposo
O tal vez
La eternidad.


POEMA V

Una ventana me cabalga en el ojo
Y se bebe la nada.
Muertes se desparraman
En carbones de espacio
-Lo circular corrompe-
Llueven miedos
Y no tengo a donde huir
Solo una ventana...
Una ventana
El olvido.


POEMA VI

Mi indivisible eternidad
Es interrogada  en el umbral
De un espejo liquido
Y líquido es El Verbo
Y liquidas las aguas
Donde aleteaba su nombre.


PALPITACIONES

El nacimiento
Es un suicidio necesario
Allí donde los mares
En la desnudez de labios abandonados
Se vuelcan en infiernos
Donde invoco mis edades de polvo
Y la muerte    es un rayo de sombras
Sobre luz
O el trapecio de un sueño
Que lleno de piel
Despedaza mi propia carne.

La piedra
Como una gota de luz
Entre sombras tupidas de orden
Me enseña a dudar que exista
Entonces me suicido en ti
Para que existas como mi eterno
Sofoco tu ser de soledad
Y el gesto de lo desconocido
Congela para siempre el mirar.

El ojo imagina mi piel
Es talvez
El que narra como espejo lo inefable
Nuestra común nada
Sin amuletos
Sin recuerdos
Como un dios de azar.

Ah el cosmos la eternidad.

Olvido la muerte
Porque  en el columpio del desvivir
Reina el reposo

Como sueño soñado de ilusiones
O  tiniebla matinal
Que persigue el vacío
De la estatua mutis de emociones
Y ensueños
Y desvive su alianza movimiento
Y detiene el alba
En mares de deseos
Pero la luz es el misterio
Y crea un espacio-proyecto
Que pudre el universo de su esencia
Y nos hace
Uno


ESPANTO

Otra vez este existir
Este temblor de símbolos
Quemados por la rabia
Otra vez
El regreso de la fuga
Horada mis suspendidas memorias
Y en el estupor del   deseo
Tu silencio es el espanto.


LUZ DE SOMBRA

Hecha de un liquido antiguo
La noche se contiene en su forma
En ella esconde
Vuelos
Pájaros
Y agua
Oh la noche
Novalis
Cuantos himnos puedo guardar  en el olvido.


SER O EXISTIR

Un espejo
Convoca desde el tiempo
Y nos sumerge en  naufragio
Nuestros rostros
No son mas que  memorias ausentes
O un espanto que nos deshabita
En el lloro del mito
Que nos devela
Y nos revela
Entonces    uno quisiera suicidarse
Y se inventa.


TRAMPAS DEL DESEO

Oteando memorables angustias
He sido tu
Para desearte como me deseas
Hecho cristal y pedazo de luna
Mi grito ancla en el delirio
Y en el vórtice de la trampa
Alguna luz relata tu cuerpo
-En el oráculo
Hay transparencias
Haciendo mis nostalgias-

Lo terrible
Me acosa de infinito
Y en un momento
Mete tu silencio en la palabra eterno
Inmenso escorpión de sílex
Que fluye sobre el tiempo
Y vomita estos espacios de locura
Y espejos de peces
Que se buscan en el color difuso que desgarra los sentidos

Un brazo ileso
Me embriaga de serpientes
Y como el círculo
La trampa
Me aleja del corazón de lo eterno.


EL ÚLTIMO DOLOR

Al encontrarme en soledad
El sepulcro lapida mis sueños
Y siembra miedos poblados de inocencia
Entre desiguales puertas
La noche renuncia al soplo de las palabras
Esas que escupen barro
Vestido de sol
Cuando la lluvia toma nombre
Y su mirada recoge la piel del ojo
Y del círculo

Y se difumina en el umbral de los espejos
Como la utopía
Que busca el punto cero
Entre luz y sombra
Entre el sucesivo oleaje
Que conjuga cementerios marinos
Como luz multiforme
Circulando en el espacio
La he visto habitar la noche
Con oquedad de siglos
Como si refutara su forma
Con miedo infinito
Y en el eco de su voz
- como un misterio-
La agonía del crepúsculo decreto mi inexistencia.


EGO MÚLTIPLE

Yo sé
Que esa sonrisa
Tiene detrás otras voces
Algo que se precipita sobre la rabia
Y se vuelve líquido
Y fluye indiferente
Cual universo amargo
Que niega en lo intuido
La sugestiva forma de su verdad
Otras voces
Donde se esculpen momentos inagotables
Como la muerte
Y como la muerte
Emergen desde todas las cosas
En un saldo que concreta
El ausente logro de los demonios
Quizás sea posible
Que no exista nada
Que no quede nada
Solo
Esa
Sonrisa
Y detrás
Otras voces
Atormentadas
En el tiempo


ANTOLOGÍA DE UN SUICIDIO

Derramo noches de abismos
Y pájaros
Sobre tu cuerpo
Libando el vacío que atormenta la espera
En impredecibles voces
Muertas de tiempo
Lejos
En los orígenes
Levita un cementerio de raíces
Orquestal a la luz
Un derroche de sonidos
Corre a gastar tardes de colores
En tus ojos
Y la noche abreva en la noche
Entre sus cortinajes
Se extravían peces amarillos
Y la muerte  se deshace
Y ligero
El temblor
Busca la calma
Entonces
Miro al mar
Para descubrir sus sueños
Y sus lunas
Las horas danzan orgías de negrura
Y anticipo mi hermandad
Al origen
Y
A su vaivén
La luna
Alucinada sobre el mar
Sepulta susurros en el viento
Y esqueletos en las noches
Desliza su voz
Como si ungiera asombro
Para constelar gritos
Que evoquen
Razón y ausencia
Y nada del agua
Refleja sublimación o vuelo
O desdibuja vacío
Y el mar
Y lo inmenso
El ave se consuma

La memoria
De abismos teje misterios
Y de tiempo agonía
Circulares olvidos
Estrujan en sus manos
El placer que los desdice
Ah el espanto
El miedo
Postración que repta en lo terrible
Para descubrir lo frágil de la muerte
En cada despedida
Una línea se dilata en lo alto
Y entre el sueño y  otros colores
El paraíso disemina el  reloj
Y te sierra el ser a lo perdurable
Mas
El mar aguarda
Para limpiar nuestros cuerpos de ilusiones
Y desmoronar el templo de las sirenas
Y aunque el cielo se vuelva mágico
Una piedra   de mi paso   fijara  morada
Mientras en su profundidad milenaria
La luna guarda su néctar inmortal

Epifanía de infinito
Cabalgan sobre un cisne
Y te bañan de mar
Y sobre el fuego que danzan los cristales
Hay un presente que se ahoga
Entre un musgo que te quiebra.

 

Fragmento del libro: “Antologia del Suicidio”
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Comentarios:

Escrito por: kaylita       18/03/08 03:52
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Hola amigo!! Me dejaste sorprendida con tus letras, y la más con la forma de expresarlas.
Me hubiera gustado uno a uno, dándole su lugar e importancia individual.
Aún así , lo disfrute mucho.
Te sigo leyendo…

Saluditos…
Páginas: 1

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