Sonríes, al pasar con ironía, pero no Piensas, el mal que me haces, Por que me juzgas un rival vencido . ¡Imbécil! La mujer que as elegido, Antes que fuera tuya, a sido de la calle Con sus labios de rosa, regaba sus besos, La esencia del licor apetecido. ¿Y tú de que te ríes? ¿Qué as bebido? Las sobras de la copa Ambrosio, Ella probo en brazos ajenos las aventuras Que nunca podrá igualarme, yo fui La flor de tu hermosura, fui tu primera mujer ¿Hoy lo posees? No me causa enojos. Cuando las besas, tú sierras los ojos Y bajando la voz dices, mi nombre Cuanto me amas, todavía.