Divagando, deambulando, por mi espacio sideral te encontré, te ate a mí en cada momento que creías huir, te acercabas más y más, ahora eres más mío de lo que calculas.
Divagando, deambulando por tu espacio sideral te perdí, te arranque poco a poco, no resisto contigo, solo aprenderé a vivir sin ti.
Caminando unos metros mas arriba por donde dejas huellas, me hipnotizas, días y noches enteras te amo, en mis tardes negras añoro tus ligeras caricias en mi cintura y tus besos escurridizos cuando evades el momento en el que sutilmente ocupo tu espacio.
Hundiéndome unos metros más debajo de donde hundes tu mundo, mi cuerpo tiembla, esa rara sensación me invade cuando una lagrima sanguinaria recorre mi mejilla hasta fundirse en la suave melancolía de mi vientre inerte.
Recorriendo el mismo camino sideral que trazaste, no te encuentro, me desvió y lo recorro de nuevo, pero solo está la fantasmagórica dulzura que anhelé, que aluciné, que viví cada vez que tu mirada cruzaba la mía, cada momento en que tus palabras dejaban una perpetua y cruel caricia.
Volando sobre el campo verde, sin caminos, sin futuro, donde el destino te entregó a mí, donde me entregue a ti, nuevamente nos encontramos tú y yo tan distantes; sin duda te dejaré marchar como esa primera vez, mas nunca te esperaré, mi hombre, mi alucinación perfecta, te devuelvo lo que nunca tuve, aquello que solo soñé, te devuelvo a la felicidad de tu mundo, hoy dejare de ser parte de él y de ti por amor.
Por: Venatrix
|
Imprimir |
Enviar poema |
