


| Escritor: | teseo |
| Públicado: | 18/04/2008 |
Estás migrando como las gaviotas
en busca del fuego
de los rizos ondulados del viento.
Estás volviéndote arena
para que a tus huellas las borre
la saliva de los habitantes del mar.
De tanto estar y no estar
Terminarás por dilapidar los días y las noches.
Ayer te encontré en la vidriera
de las viejas tiendas:
Eras un curioso despertador
Eras un costurero de agujas medio oxidadas
Eras las raíces aéreas de mis manos
Intentando alcanzarte.
De tanto estar y no estar
Terminarás por dilapidar los días y las noches.
Ven un instante a ver
la hilera de los pinos enlutados,
encerrados en el otoño de mis vísceras
Ven un instante !
Cuéntame cómo haces para volar,
etérea, entre los cielos nocturnos de abril.
De tanto estar y no estar
Terminarás por dilapidar los días y las noches.
Nadie te ha visto entre los hombres
Excepto yo.
Pero sería lo mismo no haberte avizorado.
No sacarte del insomnio o el desengaño.
Es igual seguir indiferente
que prestarse a los juegos del amor-dolor.
De tanto estar y no estar
Terminarás por dilapidar los días y las noches.
Descuida
Estaré en la próxima ocasión
más preparado que en la víspera.
Cada año pasa para mí
Como el lapso de vida de los insectos
Sólo tengo que esperar una irrupción, el llamado.
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