


| Escritor: | Marianne |
| Públicado: | 29/08/2007 |
Él me sostiene cuando me siento caer,
me aconseja desde su experiencia,
me demuestra con palabras y con actos
la inmensidad de su amor.
Dios me lo envió para que a través de él
yo viviera mi Fe.
Tiene la mirada intensa y la voz fuerte,
el alma noble y el corazón gigante.
¿Quién en este mundo de prejuicios
tiene la suerte de tener
un amigo veinte años mayor
que con tantas alegrías y aciertos
como dolor y fracasos a cuestas,
sigue siendo un hombre integro?
¡¡Yo si lo tengo!!
|
Imprimir |
Enviar poema |


