Todos los años se despiden los otoños, los veranos nos saludan, y en los corazones aparecen hoyos. Zarpas en un saludo de invierno. Estoy acostumbrado a la tierra nostálgica de tu hombro, cada vez que dejo botado un otoño.
En la faz de todo me escondo y muero en la soledad,
Y un arrecife de tristeza me acoge con sus algas de oscuridad.