Te contemplé de pie fuerte y sincero la vida así ha querido que pasara que el viento de la tarde resoplara mientras que tú, con tu profunda gracia agitas tus brazos hacia el cielo Cuanto llevas mi amigo en ese sitio cuantas cosas será, que has contemplado cuantas veces soñando en el pasado te han llegado las tres de la mañana, tu sin sueño y sin frío, sólo miras el tiempo que tarda en arribar la aurora, y despierten los pájaros cantantes latosos inquilinos permanentes que con su canto alegran tu existencia dotándote de calma y de paciencia, para poder seguir así la vida, mientras firme, de pie, fuerte y sincero esperas a que el sol llegue, y el día te convierta en concierto verdadero y transcurran así tiempos y vidas.