


| Escritor: | espadablanca |
| Públicado: | 11/08/2008 |
Aquí mismo donde rehuye las espuelas escarchando terribles
vaivenes abren senderos blancos, y
tropiezan casi por intuición al hombre su espacio de tierra.
Y va cayendo esa madera de los dioses.
Suele rendirse la balsa, pero la insondable fuerza de los huesos estira la hoja más débil.
Tormentas tullidas astillando los espejos...
Y desde aquí se ve la isla,
las gaviotas,
la mancha amarilla que trasciende a la arena por completo
como el agua hace con las manos.
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