Amar sin faltas de ortografía Amar sin conocer la voz Y la flecha de los dedos del otro.
Se puede amar Sin el corte transversal del espacio y el tiempo, Así porque sí Porque las lenguas son tentáculos amansados Que nos dan un goce ocular Imaginario terrible De analogías De sustancia que emana De un cáliz triste.
Amar a destajo Como si supiéramos que morimos Que nos ahogamos Bajo una piel que no es nuestra Que tiene nombre, apellido, cedula de identidad, Que tiene posesión efectiva en el destino de otro.
Amar en treinta segundos O dejarse vencer por las tinieblas.
Amar para dejar de amar.
Amar para opacar al sol que ilumina a los amantes En las plazas publicas En las calles En los negocios de comida rápida En los Hospitales En el centro de gravedad de la lágrima que quiere ser aire.
Yo te entrego un amor de 30 segundos Evaporado, inalterable Muchas veces como un mendigo elemental, Que nos recuerda que nos vamos Y una lápida sin nuestro puño nos aguarda.
Amarte y no saber de la lengua náutica Que poseen los acertijos de tus palabras.
Amar y morir vivo...
Justificar la poesía Las palabras Las ideas que nos son ajenas Y tan propias, Justificar el amor El sueño La nostalgia que nos lleva a la añoranza.
Amar simplemente Para soportar el cuerpo cansado Para mirar por los ojos de alegría de nuestros hijos De nuestros amigos De nuestra bandera de la sangre.