


| Escritor: | elsavila |
| Públicado: | 30/04/2008 |
Una bruma inquieta destroza mi mano,
revuelve la herida aún muy fresca.
Palpitar de solitarias noches.
Hay un árbol pequeño entre mis dedos
que quiere salir de su esqueleto.
Retumbar de tambores inquietos.
Delimitaron los bordes,
la trama de la urdimbre era perfecta.
Vibrar de días con ausencias.
Alimentaron las estentóreas ansias
de mi privadas nubes.
Amar de mañana, de tarde, de siesta
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