He despertado con tu aroma en mi costado
fetidez que envuelve la moral
roburiza al pudor
olvida el pecado
Aún sigo tocando tu cuerpo
que dibujó en mi lecho tu silueta
(no necesité verte sólo sentir)
mis labios humedecen tus labios
tus senos
tu cuerpo
tu ser infinito...
Mi voz se llena de tu nombre
y tú....al unísono dices el mío.
Mis manos siguen esculpiendo tu cuerpo
(forman la figura del deseo)
De este fuego secretamos más pecado
placer
inmortalidad.
Volamos en el cosmos perdidos por instinto
El Sol fue nuestro testigo;
la Luna, celestina
Baco nos embriagó con su fruto
y apolos
y afroditas
y saturnos
nos llevaron a su universo.
He despertado con tu aliento a mi costado
y te sigo soñando
estoy perdido entre el tiempo y el olvido
nuestros cuerpos siguen danzando en el fuego
...un fuego eterno.
Profanamos tabúes.
Yacen nuestros cuerpos exudados de placer
desafiando todas las leyes divino-naturales.
Hemos bajado del paraíso infernal
te levantas de mi lecho....Y te vas....
sí, tú...Te vas
pero aún tengo tu aroma
y deseo tu piel
¡Te vas...!
Pero tu cuerpo se queda tatuado en mis manos.
Se quedará profundamente en mi mente,
en aquel recóndito de memorias que sólo yo conozco
y que te llevé a recorrer conmigo
Despierto cualquier otro día
y ella siempre estará ahí
y tú...
(amante)
guardada en un secreto
en ese rincón que se perdió en las noches
en ese pensamiento oscuro
ése que me hizo perder
que me hizo olvidar
a quien yo llevaba siempre conmigo.
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