Se posa sobre mi,
sonriente y linda,
con sus cuernos
y alas de ángel.
Su cuerpo perfecto me deleita,
me quita el dolor de ausencia,
borra la agonía de respirar,
es alguien agradable.
Su abdomen es mi almohada,
sus manos son la brisa,
sus ojos son la esperanza
y así no entiendo.
Me sonríe mientras muero,
me besa mientras duermo,
parece no ver mi dolor
y no quiere que vea su cariño.
Eso lastima,
y con lo mucho que la amo.
Eso me mata,
y con lo mucho que me quiere.
Como demonio,
sus palabras se desvanecen,
su amor parece una farsa
Como ángel,
su voz entra en mi victoriosa,
su devoción se talla en piedra.
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