La desesperación me tiene mal
tanto que no me deja gritar. Mentira No me
lo impide la desesperación sino la impotencia que me tiene atada
y no me
deja hacer nada.
Estúpida
mi vida
que me tiene amarrada Me deja
saltar
pero me impide volar.
Estúpidos
tus gritos que no
me dejan sorda
para torturarme
al no poder dejarte de escuchar.
¿A
dónde se fue mi libertad? A
ningún lado
ella nunca me ha acompañado.
Siempre
la esclava
nunca la ama Quién
recibe los golpes nunca el que porta el látigo Eres mi
verdugo
mi asesino Yo te
pertenezco.
Atada
con una cadena larga
Así me mantienes
para que pueda correr en una extraña y efímera libertad
Hasta que siento la presión de mis amarres
y de un tirón
vuelvo a la cruda realidad de mi prisión.
Me
dejas saltar pero me impides volar.
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